Blog de JardinesVerticales

Estar parada no es lo mismo que estar quieta

De seda, de hierro puro y con ganas de contar cosas

#18 - El tiempo des-medido

Escrito por JardinesVerticales 26-01-2015 en expatriada. Comentarios (0)

Resulta que 38 años son 2.000 domingos. Pues hombre, visto así…

Eso era el titular de un periodista. En realidad 38 años son nada menos que 14.000 días de los que efectivamente uno de cada siete es domingo (son 2.000 semanas, la cuenta es fácil), pero no hay que olvidarse ni de los lunes, ni de los viernes, ni de todos los demás (especialmente de los sabadetes), con sus horas, sus minutos y sus segundos. Porque resulta que 38 años son algo así como 330.000 horas, casi 20 millones de minutos y unos 1.200 millones de segundos, amén de infinitos ratos, ratitos, segunditos, momentos, momentitos y momentazos. Y además resulta que de los últimos 38 años, 10 han sido bisiestos y ha habido casi 500 lunas llenas, unas cuantas eclipsadas.

Todo esto (friki de mi) me vino a la cabeza el otro día cuando anunciaban los 2.000 números de El País Semanal y en la radio hicieron un repaso de lo que había ocurrido a lo largo de este tiempo gracias a sus portadas.

Entretenida con toda esta maraña de números a la vez que el periodista hablaba, pensé que en 38 años habrán pasado muchas cosas, pero yo al menos no he tenido la oportunidad de elegir de qué forma quiero que se gobierne mi país, a mi no me ha tocado votar la Constitución ni nada que se le parezca. No sólo eso, sino que este sistema que yo no he elegido directamente está a punto de obligarme a emigrar. Glups.

Así que 2.000 domingos… 


#17 – Yo también te quiero

Escrito por JardinesVerticales 29-12-2014 en Whatsapp. Comentarios (0)

Recientemente Whatsapp ha revolucionado nuestras vidas al introducir el famoso doble check azul. Nos hemos cuestionado si queremos que el otro sepa o no que hemos leído un mensaje determinado, un mensaje que en teoría nos han enviado de forma consciente y voluntaria. Hemos debatido sobre el metalenguaje que rodea nuestra herramienta de comunicación, el Whatsapp, sin cuestionarnos el mensaje en sí ni nuestra capacidad (o incapacidad) de usar el lenguaje.

Creo que resultaría muchísimo más útil un doble check de otro color, por ejemplo rojo, que indicara que el mensaje enviado no sólo se ha recibido y leído, sino que además se ha entendido. Ajá, esta es la clave. Los pulgares trabajando a ritmo frenético para escribir letras formando palabras y a su vez frases bañadas de emoticonos pueden servir cuando el mensaje que uno quiere lanzar es puro contenido. Pero ¿y la intención? ¿Y la capacidad de emisor y receptor, uno de emitir y el otro de recibir una emoción, un mensaje determinado, con su intención y su contexto?

Nos creemos que nos entendemos, pero no siempre es así…Aunque hablándonos y tocándonos lo mismo es más fácil...

http://www.youtube.com/watch?v=lzCVqm7W0h8


#16 - La calle del Olvido

Escrito por JardinesVerticales 10-11-2014 en calle. Comentarios (0)


Acercaba con el coche a una amiga a un lugar desconocido para mi, donde lo raro es no sentirse fuera de lugar. De entre las opciones que me daba Google opté por la que no tenía túneles, para aprovechar la luz del sol, que está tan bonita estas mañanas de viento. Musiquita. Fue un acierto, lo supe cuando di la vuelta.

Se trataba de girar a la izquierda una vez subida la cuesta, justo donde la calle principal hacía curva. La calle del edificio color crema. La calle del Olvido, donde nunca brilla el día. Pero hoy sí.

Cuántas luchas por olvidar cuántos sueños y allí estoy yo, bien acompañada, dejando un rastro de confeti en la calle del Olvido. Y sin saber que estaba ahí, tan cerca, y a la vez tan lejos. - al menos estaba en Google… Subo la calle, dejando atrás mi condena.

Ahora duermo calentita, con la escopeta cargada al lado de la mecedora, la cafetera oxidada de los lunes al sol. Gano en las distancias cortas. Y si lo estropeo, te daré las llaves. Y tendré que salir a buscarte para devolverte todas estas palabras prestadas, para que entiendas... que por fin lo he conseguido.  


#15 - Inventos para frikis como yo

Escrito por JardinesVerticales 09-09-2014 en inventos. Comentarios (0)


Últimamente me apetece inventar cosas, la mayoría son absolutamente absurdas, totalmente carentes de rentabilidad y que sólo nos molan a frikis como yo.

Por ejemplo, un buscador de olores y sabores. Que cuando estés viendo un programa de cocina en el que el chef de turno termina un plato con ralladura de bergamota de Calabria y digas… a qué demonios huele la bergamota? … y puedas ir a un dispositivo a comprobarlo. Porque imaginarse un olor que no conoces es muy complicado, pero si lo dice la Wikiolores, pues será así.

También me molaría tener un buscador de árboles. Que cuando voy de paseo por ahí, a partir de fotos tomadas en el momento, pueda saber qué ejemplar es. Y si de paso me cuentan un poco de su historia particular (en fotos históricas, archivos de quien se haya echo cargo de ellos alguna vez), mejor que mejor. Pero esto en realidad ya está inventado, se trata de dar un uso civil y un poco más verde y friki a los drones y a los sistemas de información de los servicios de inteligencia que algunos usados usan contra ciudadanos. 

Otro invento chulísimo sería un insonorizador selectivo. Que pudiera por ejemplo desactivar las voces de esa familia ruidosa y numerosa que monta el campamento a mi lado en la playa (habiendo playa vacía por delante): tres sombrillas, la nevera, dos mesas, varias sillas, dos tumbonas, el toldo, dos perrillos, el melón enterrado en la orilla para que no se caliente (cuidado que la marea sube, no lo vayan a perder como unas cervezas que dejé yo en Los Muertos, una playa que como bien indica su nombre tiene mucha corriente, que en cinco minutos habían sido absorbidas por la tierra y que no fuimos capaces de encontrar ni con un dispositivo GIS para la búsqueda de restos arqueológicos), el del bigote comiendo directamente de la lata de sardinas pinchadas con la navaja multiusos que le trajo su cuñado de Suiza, el niño que se va a quedar sin helado como no se coma todo el bocadillo, un bebé que no para de berrear porque tiene calor mientras la madre charla en el agua con su cuñada sobre la reforma que va a hacer en la casa del pueblo y sobre todos los gastos que le supone la vuelta al cole, el pre-adolescente que le va a dar con el balón a la señora de al lado que no lleva la parte de arriba del bikini, el abuelo que aprovecha ahora que no hay nadie para montar los aperos de pesca y de paso terminar de delimitar las fronteras su territorio playero, la tía Mari que sacude la toalla y llena de arena a los de atrás… En definitiva, una de esas familias que se te sienta al lado en la playa, habiendo playa, pero vale cualquier ejemplo de ruido molesto e innecesario. 

Estaría bien además que el mismo dispositivo insonorizador de paso neutralizara el olor (no digo ya la presencia) de la basura que alguna gente se olvida después de un rato en la playa, cacas de perro incluídas.

Pero me temo que nadie querría invertir un duro en desarrollar un producto que ya está inventado, sólo se trata de hacerle un re-branding para que se ponga de moda. Respeto. Se llama Respeto. 

Y yo a ver si me pongo y se me ocurren cosas menos frikis y más rentables. 


#14 - El tamaño importa

Escrito por JardinesVerticales 10-08-2014 en vida. Comentarios (0)


Es de esas cosas que sabes que van a ocurrir tarde o temprano (más bien temprano, según mis condiciones de partida), pero nunca sabes de qué manera se van a manifestar por primera vez. Tampoco es que la forma de darse cuenta de eso sea importante, es algo anecdótico, pero forma parte del proceso de reconocimiento de esa nueva realidad que se extiende ante uno.

Una tarde de piscina en casa de mis tíos de repente me veo enganchada a una conversación entre varias personas mayores (Sara, tía Marga, su hijo, el vecino, la otra…) sobre lo encantadísimos que están todos con sus respectivos libros electrónicos y el mundo que rodea a semejante artilugio - que si cuántos libros tienes, que si el mío se retroilumina, que si yo prefiero leer en la tablet, que si yo leo en la cama con el Kindle apoyado en un almohadón, que si yo en el sillón estoy más cómoda… Pero todos coincidían en que desde que tienen libro electrónico han vuelto a leer, porque ahora ya pueden poner la letra al tamaño que les conviene y porque ya no es tanta molestia sostener el libro, ya no les pesa. Sin duda, el tamaño importa.

La otra noche había quedado a cenar y me apetecía mucho arreglarme (estrenaba sombra de ojos). Qué ojo tan bien maquillado, me veía monísima ante el espejo… de aumentos. Mmh… Me había maquillado en un espejo donde por fin me veía… bien. Mmh… Ahora entiendo por qué he aumentado recientemente el tamaño de letra en el Kindle y me duele menos la cabeza. Mmh… Y me acordé de Sara y de tía Marga, de lo coquetas que son y lo monas que van siempre, de lo que les gusta leer, del sentido del humor que se gastan a sus ochentaitantos (me partía cuando Sara le decía a su hermana que uno de los dedos de su pie izquierdo parecen el pene del recién nacido). Mmh… Y después me acordé de las lentillas de mi abuela y de mi madre. Mmh… Y de sus ojazos maquillados. Mmh…

Mujer en su cuarta década y ligeramente hipermétrope con antecedentes familiares. Pues eso. Que a lo mejor pronto me veis con gafas de presbicia. Pero que he descubierto que puedo pintarme el ojo mejor (aún) y que puedo leer más sin que me duela la cabeza.

Pues eso. Que mola hacerse mayor :)